1. Seré responsable de mi mente y lo que en ella entra.
- “No voy a creer en
algo simplemente porque lo he escuchado, aún cuando eso mismo haya sido dicho
por muchos. No voy a creer en algo simplemente por la autoridad de quien lo ha
dicho, así sean personas fiables y confiables.
Pero después de observar y analizar, cuando sepa por mí mismo que algo,
si es llevado a la práctica, conduce a mi bienestar y el de los demás, entonces
lo aceptaré y viviré de acuerdo a ello”
- Puede que no puedas
evitar que ciertos pensamientos aparezcan en tu mente (envidia, deseo, celos),
pero siempre puedes hacerte cargo de no actuar en consecuencia.
2. Seré responsable de mis palabras y lo que ellas producen.
- Antes de hablar,
reflexiona si lo que tienes que decir es verdad, es amable, es de ayuda y que
intención tienes al decirlo.
- Incluso aplica esto
a tus propios pensamientos antes de dejarlos vivir en tu mente.
- También deberíamos pensar en devolverle el
valor a la palabra - lo que digo lo hago.
Se trata entonces de
tomar responsabilidad sobre tu propia vida, de verificar todo por nosotros
mismos.
3. Nunca combatiré el odio con más odio.
- El odio se combate
con el no-odio por lo que me comprometo a no odiar.
- Al hablar del
no-odio podemos referirnos al perdón, la compasión, la indiferencia, la
distancia, la paciencia, etc. Cualquier sentimiento o acción que no represente
odio o sus derivados como el resentimiento o el rencor.
4. Me haré cargo de mí mismo y no de los demás.
- “No me voy a
concentrar en las faltas de los demás o en lo que han hecho o dejado de
hacer. En lugar de eso, me voy a ocupar
de revisar mis propias faltas y aquellas cosas que hago y que dejo de hacer”.
5. Como se quién soy, no me dejaré mover ni por las
alabanzas ni por la culpa.
- No somos tan buenos
como los que nos alaban creen, ni tan malos como los que nos culpan
aseguran.
- Hay quien te dice
“Eres de oro” o quien te acusa que “enseñaste el cobre”. No eres de sólo de
oro, no eres sólo de cobre, eres de diferentes aleaciones que te hacen fuerte,
pero resistente.
6. Voy a agradecer más y a pedir menos
- Porque si agradeces
entras en una mentalidad de abundancia, ya que para agradecer debes reconocer
lo que tienes.
- Quien sólo pide
tiene una mentalidad de escasez, porque se concentra en lo que le falta.
- Agradece por lo que
tienes, por lo que sabes… por lo que no has perdido aún.
- Reemplaza gratitud
por quejas o reproches.